Las víctimas de delitos graves, los testigos o simplemente personas que han sufrido situaciones traumáticas pueden acabar teniendo problemas de memoria, reviviendo los recuerdos de la situación traumática como si lo estuvieran viviendo en ese mismo momento. Están reviviendo el trauma porque padecen Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT).
En este artículo te explicaremos qué es el TEPT, qué implica para la vida diaria de las personas que lo sufren y qué se puede hacer para sobrellevarlo.
¿Qué es el Trastorno por Estrés Postraumático?
El TEPT es un trastorno psicológico que puede afectar a las personas que han experimentado un suceso traumático. Este suceso no solo afecta gravemente a la persona, sino que hace que esta se encuentre en un estado constante de alerta desde entonces. El cuerpo y la mente actúan como si siguieran en peligro, aunque el suceso haya ocurrido hace tiempo.
Sus características principales son la reexperimentación del trauma a través de recuerdos intrusivos, pesadillas o flashbacks; la evitación de estímulos, como lugares o personas, que le recuerden lo ocurrido; la hiperactivación, compuesta por irritabilidad, estado de alerta constante, problemas de sueño o concentración y sobresaltos; y pensamientos y emociones de culpa, miedo, tristeza, desconexión y dificultad para sentir emociones positivas.
Causas y factores de riesgo del Trastorno por Estrés Postraumático
La causa del TEPT es el haber experimentado una situación traumática, ya sea de manera directa o indirecta. Algunos ejemplos de situaciones traumáticas son: un accidente grave de tráfico o laboral, una agresión física, sexual o psicológica, abuso infantil, desastres naturales como terremotos, incendios, enfermedades graves o procedimientos médicos dolorosos o inundaciones o la muerte de alguien cercano.
Da igual cuál sea la causa, lo que importa es que esta acaba provocando intenso miedo y sensación de indefensión durante el evento, lo que activa la respuesta traumática.
Hay factores que aumentan la probabilidad de padecer un TEPT tras vivir una situación traumática. Estos se llaman factores de riesgo. Se dividen en:
Características del trauma:
- Gravedad y duración del trauma altas.
- Exponerse al trauma repetidamente.
- Que el trauma sea interpersonal.
- Imposibilidad de escapar, falta de control.
Factores personales:
- Haber padecido ansiedad, depresión u otro tipo de trastornos.
- Haber experimentado vivencias traumáticas en la infancia.
- Tener baja autoestima.
- Usar estrategias de afrontamiento evitativas.
- Tener alta sensibilidad al estrés.
Factores sociales:
- Aislarse después del evento traumático.
- Ausencia de apoyo de familiares o amigos.
- Que el entorno social minimice o invalide lo ocurrido.
Factores biológicos:
- Tener alteraciones en el sistema nervioso relacionadas con el estrés.
- Tener mayor reactividad fisiológica al miedo.
- Tener vulnerabilidad genética ante el estrés.
Síntomas del Trastorno por Estrés Postraumático
Hay distintos tipos de síntomas provocados por el TEPT que hay que tener en cuenta.
Síntomas de intrusión:
- Tener recuerdos angustiosos recurrentes, involuntarios e intrusivos relacionados con el suceso traumático, involuntarios e intrusivos.
- Tener sueños angustiosos recurrentes sobre el suceso traumático o que el suceso provoque problemas de sueño.
- Tener reacciones disociativas en las que se siente o se actúa como si estuviera se viviendo el suceso de nuevo.
- La exposición a elementos que recuerdan o son parte del suceso provoca malestar intenso.
Síntomas de evitación:
- Hacer esfuerzos por evitar recuerdos, pensamientos o sentimientos angustiosos relacionados con el suceso traumático.
- Esforzare por evitar recordatorios del suceso, como personas, lugares, objetos…
Síntomas cognitivos y afectivos:
- Incapacidad de recordad algún aspecto importante del suceso, normalmente debido a la amnesia disociativa.
- Tener creencias o expectativas persistentes negativas de uno mismo, del resto y del mundo.
- Estar en un estado de ánimo negativo persistentemente.
- Tener una percepción alterada del suceso traumático, culpándose a sí mismo o a los demás de las consecuencias.
- Disminución del interés o la participación en actividades significativas.
- Sentirse desapegado o extraño a los demás.
- Ser incapaz de experimentar experiencias positivas de manera persistente.
Síntomas de alerta y reactividad:
- Tener un comportamiento irritable y arrebatos de furia.
- Tener un comportamiento imprudente o autodestructivo.
- Estar en estado de hipervigilancia.
- Tener respuestas de sobresalto exageradas.
- Tener problemas de concentración.
- Tener problemas de sueño.
Tratamiento del Trastorno por Estrés Postraumático
Aunque el TEPT pueda causar una sensación de indefensión, de que no se puede hacer nada para contrarrestarlo, es importante saber que tiene tratamiento.
Cuando se trata el TEPT, los objetivos terapéuticos suelen ser reducir la intensidad de los recuerdos del suceso, disminuir los comportamientos de evitación, recuperar la sensación de seguridad, mejorar la regulación emocional y asegurar que el paciente pueda realizar las actividades del día a día de manera funcional.
Los distintos tratamientos son:
- Terapia Cognitivo-Conductual centrada en el Trauma (TCC-T). Esta terapia se centra en ayudar al paciente a identificar y modificar los pensamientos distorsionados sobre el traume, así como a reducir la evitación y a ayudar al paciente a afrontar los recuerdos traumáticos de forma segura y gradual.
- Desensibilización y reprocesamiento de movimientos oculares (EMDR). A través de los movimientos oculares, el terapeuta facilita el reprocesamiento del recuerdo ayudando a que deje de provocar respuestas emocionales tan intensas.
- Terapias de exposición. Consisten en ayudar al paciente a afrontar progresivamente los recuerdos y elementos asociados al trauma para disminuir el miedo y la ansiedad.
- Terapia basada en la regulación emocional. Centradas en ayudar al paciente en situaciones de mucha activación fisiológica y desconexión emocional mediante técnicas como el mindfulness, que le ayuden a regular sus emociones y a centrarse en el presente.
Medicación
Se usa solo a modo de complemento y para contrarrestar síntomas muy intensos, ya que la medicación no elimina el trauma, solo reduce los síntomas. Esta medicación solo se le puede administrar si se la ha recetado un psiquiatra.
- Antidepresivos. Son los más comunes y se suele emplear los ISRS. Ayudan a mejorar el estado de ánimo.
- Ansiolíticos. No son el tratamiento principal y solo se usan en crisis puntuales, ya que pueden provocar dependencia.
- Antipsicóticos. De nuevo, en casos muy puntuales. Se usan solo cuando hay desregulación emocional grave, síntomas disociativos intensos o insomnio resistente.
- Estabilizadores del ánimo. Solo en casos concretos dende haya impulsividad marcada o cambios intensos de humor.
- Medicación para el sueño. Solo cuando hay insomnio intenso o pesadillas recurrentes.
Es importante destacar que hay varios factores que favorecen el desarrollo de la terapia, como iniciar cuanto antes el tratamiento, tener una buena red de apoyo, establecer una relación terapéutica basada en la confianza y la seguridad y mantener constante el esfuerzo durante el proceso terapéutico.
¿Qué pasa si no se trata el TEPT?
Cuando no se tratan los síntomas del TEPT, se corre el riesgo de cronificar el trastorno. Esto quiere decir que los síntomas se prolongan en el tiempo, de manera que siempre se está en alerta, con desconexión emocional, con problemas de sueño… Haciendo que la salud física empeore, aumentando la vulnerabilidad a problemas cardiovasculares, digestivos, dolores musculares, fatiga y trastornos del sueño.
También afecta a la salud mental, aumentando la probabilidad de padecer trastornos de ansiedad, depresivos, disociativos, aparición de ideación o suicida y abuso de alcohol o drogas.
Otro ámbito que se vería gravemente afectado es el social, ya que a cronificación del trastorno perjudicaría las relaciones sociales, disminuyendo la confianza en los demás y promoviendo el aislamiento. Esto también provoca conflictos familiares o de pareja.
A la larga la persona puede acabar sintiendo inseguridad y vulnerabilidad vaya a donde vaya, recortando su libertad y su capacidad de disfrutar de la vida. También se ven afectada su capacidad de experimentar emociones positivas, como la alegría o la calma. Se acaba teniendo una sensación de desconexión emocional y de vacío.
¿Cómo ayudar a alguien con TEPT?
Es posible que, a lo largo de tu vida, te acabes encontrando con alguien que haya pasado por un evento traumático. Si te gustaría saber cuál es la mejor manera de interactuar esa persona, aquí te dejamos una serie de consejos que puedes seguir.
- Escúchale sin juzgar. Respeta el ritmo de la persona, sus silencios y pausas, sin presionar no emitir comentarios valorativos.
- Valida sus emociones. Reconoce que lo que ha experimentado ha sido algo doloroso y acepta los distintos sentimientos que tiene la persona.
- Respeta sus límites. No le fuerces a exponerse a elementos que le recuerden al trauma.
- Fomenta la búsqueda de ayuda profesional. En caso de que no lo haya hecho aún, motívale a hablar con un psicólogo que pueda tratarle.
- Mantén una actitud predecible. No hagas movimientos bruscos ni cambios repentinos de actitud que puedan alterar o hacer sentir insegura a la persona.
- Aprende a actuar ante una crisis. Si la persona tiene una reacción intensa ante elementos relacionados con el trauma, mantén la calma, recuérdale dónde está, que está seguro y no le toque sin su permiso.
- No intentes arreglar el problema. Tu función no es curar a la persona, sino acompañarla mientras desarrolla estrategias de afrontamiento con la ayuda de un profesional.
Conclusión
Un evento traumático marca de por vida a quién lo experimenta. Durante el evento, la persona siente miedo intenso, está en estado de alerta y siente que todo escapa a su control. Si luego desarrolla TEPT puede llegar a sentir todo eso incluso tiempo después de experimentar el suceso.
Esta reexperimentación provoca mucho malestar en la persona y hace que acabe evitando los lugares, las personas y los objetos que le recuerden al suceso traumático. Esto afecta gravemente a todos los ámbitos de su vida, el personal, el social y el laboral.
Por eso es importante saber acompañar a estas personas, validarlas y ayudarlas a buscar ayuda. Con terapia y medicación pueden desarrollar herramientas de afrontamiento para no evitar todos los elementos que les recuerden al suceso y para regular sus emociones y sus reacciones fisiológicas.




