Las separaciones son situaciones complicadas que, en muchas ocasiones, pueden llevar a conflictos y desencuentros. Cuando una pareja con hijos se separa, los conflictos suelen rondar alrededor de cómo se reparten la convivencia con los hijos. Es aquí cuando una parte de la pareja puede decidir no cumplir con lo acordado e impedir a la otra parte ver a los hijos.
¿Qué podemos hacer en esta situación? ¿a quién acudimos? ¿Qué consecuencias tiene? Estas preguntas y algunas más las resolveremos en este artículo.
La separación o divorcio
Normalmente, cuando una pareja, casada o no, se separa, suelen establecer un acuerdo para repartirse los bienes comunes y determinar la custodia de los hijos, el régimen de visitas o la pensión de alimentos. Estos acuerdos se recogen en un convenio regulador, el cual es ratificado por un juez o un notario y han de tomarse teniendo en cuenta el interés superior del menor.
Como hemos dicho, una separación es una situación complicada que da lugar a varios conflictos. Por eso es normal encontrarse con parejas que no pueden ponerse de acuerdo al redactar el convenio regulador. Es en estos casos cuando se acude a un juzgado de familia para que un juez analice la situación y tome una decisión respecto a la custodia del menor, el régimen de visitas y la pensión de alimentos en una sentencia judicial.
De nuevo, esta sentencia judicial se ha de realizar teniendo como prioridad el interés superior del menor. Además, las medidas de la resolución de han de acatar obligatoriamente por ambas partes de la expareja.
¿Qué hago si mi expareja me impide ver a mis hijos con una sentencia judicial?
Aunque las medidas de la resolución judicial sean obligatorias, tu expareja puede decidir incumplir el régimen de visitas o la custodia compartida, impidiéndote ver a tus hijos. Esto es un claro incumplimiento de la sentencia judicial y tiene consecuencias legales. En este apartado te decimos qué puedes hacer.
Mantén la calma
Que tu pareja no te devuelva a tus hijos puede suscitar muchas emociones en ti. Rabia, ansiedad, impotencia… Es importante recordar que hay una sentencia judicial que dicta el régimen de visitas o la custodia, eso implica que hay un proceso legal que te ampara en tu derecho de ver a tus hijos. Tienes herramientas y protección legal en esta situación.
Apunta todos los datos que puedas
Guárdate mensajes, apúntate fechas y horas y recoge todos los datos que dejen constancia del incumplimiento de tu expareja. Si lo ves necesario, puedes llamar a la policía para que quede registrado en un acta policial que tu expareja no te ha entregado a tus hijos.
No actúes de la misma manera
No le impidas a tu expareja ver a vuestros hijos, ni faltes en los pagos de la pensión, si la hay, o hagas cualquier comportamiento similar que implique un incumplimiento de la sentencia. Esto en el futuro se podría usar contra ti, aunque lo hagas como respuesta al incumplimiento de tu expareja. Lo mejor es mantener la compostura y actuar a través de los procedimientos legales pertinentes.
Contacta con un abogado de familia
Este podrá aconsejarte adecuadamente. Le podrás explicar detalladamente la situación y así decidís el curso de acción que tomaréis para asegurar que se cumpla la sentencia. Te podrá ayudar a denunciar el incumplimiento de sentencia, a solicitar una ejecución de sentencia y a pedir multas coercitivas, una modificación de la custodia o incluso la intervención de servicios psicosociales.
Valora si es posible hacer una mediación
Por el bien del menor, lo mejor es solucionar la situación lo más rápido posible. Y la manera de conseguir esto es realizando una mediación. Si las dos partes están de acuerdo, se puede hablar para intentar comprender el entendimiento y colaborar para que no vuelva a ocurrir. Sin embargo, si la mediación no sale adelante lo mejor es acudir al juez con una denuncia.
Protege a tus hijos
Habla con ellos y reafirma sus emociones. Están pasando por un momento complicado y es importante que no se vean envueltos en el conflicto. No critiques a tu expareja delante de ellos. Afírmales que ambos estáis haciendo lo todo lo posible por cuidarles.
¿Qué hago si mi expareja me impide ver a mis hijos sin una sentencia judicial?
Esta situación es algo más complicada que la del apartado anterior. Una sentencia judicial es un elemento muy útil, ya que implica un amparo legal para que las medidas en cuanto al régimen de visitas o la custodia se cumplan. Sin embargo, cuando no contamos con una sentencia judicial o un convenio regulador, no hay ningún documento o resolución legal que apoye tu derecho a convivir con tus hijos.
Esto no quiere decir que la ley no te apoye, ya que ambos progenitores tienen derecho a convivir con sus hijos. En estos casos tan complicados, te recomendamos lo siguiente.
Intenta dialogar con tu expareja
Intenta averiguar por qué no te deja ver a tus hijos y si se puede remediar la situación. Si podéis entenderos y llegar a una conclusión a través del diálogo podréis resolver la situación más rápido que si empezáis un procedimiento legal. Intenta enfocarlo desde la necesidad de tus hijos de convivir con ambos padres.
Recoge pruebas del impedimento de visita
Guarda los mensajes donde solicites ver o recoger a tus hijos. Guarda también las respuestas o la falta de estas. Estos datos serán importantes si en el futuro se lleva el caso ante un juez.
Solicita asistencia legal
Ponte en contacto con un abogado de familia para que te pueda aconsejar sobre la situación. Este te podrá explicar la importancia de contar con un documento que regule las visitas y el horario de convivencia y también te explicará cómo se pude conseguir.
Establece cuanto antes medidas paternofiliales
Al no haber un documento que regule las visitas o la custodia de los hijos, hay pocas herramientas que te otorgue la ley para poder ver a tus hijos, ya que tu expareja no estaría incumpliendo nada. Por eso es importante presentar cuanto antes el caso ante un juez y que este ponga esas medidas, respetando así tu derecho de poder convivir con tus hijos.
Consecuencias psicológicas en los hijos de no poder ver a uno de los progenitores
En estos procesos, se ha de tener en cuenta siempre el interés superior del menor. El horario de visitas o la custodia no se establece según la conveniencia de los padres, sino buscando decidir lo que más va a beneficiar a los hijos.
Por eso se busca respetar siempre el horario de visitas o la custodia compartida, porque es importante que los hijos convivan con ambos progenitores. Si se les impide hacerlo, pueden aparecer una serie de consecuencias psicológicas:
- Sentimiento de abandono: pueden interpretar la ausencia de un progenitor como la falta de amor hacia ellos.
- Lealtades divididas: los hijos pueden sentir que si quieren a un progenitor están traicionando al otro, como si eligieran bando. Esto provoca confusión emocional, culpa y ansiedad.
- Disminución de la autoestima: los hijos pueden pensar que uno de sus progenitores se fue porque hay algo malo en ellos, lo que reduce mucho su autoestima.
- Idealización o rechazo del progenitor ausente: la falta de interacciones reales entre los hijos y el progenitor ausente hace que estos se creen una imagen irreal del progenitor que puede ser completamente idealizada o de rechazo.
- Problemas en relaciones futuras: cuando sean adultos, pueden experimentar miedo al abandono, dependencia emocional, problemas de confianza o inestabilidad en las relaciones.
- Conflicto de identidad: los progenitores son referencias de identidad, por lo que si se le impide crecer con ambos puede desarrollar pensamientos como que no sabe quién es realmente si no conoce del todo a su progenitor ausente.
Todo esto es lo que se pretende evitar cuando se establecen regímenes de visitas y se decide el tipo de custodia. Esto es lo que se tiene en cuenta cuando decimos que se prioriza el interés superior del menor.
Conclusión
Que tu expareja te impida ver a tus hijos es algo duro. Puedes sentir enfado, rabia, impotencia, puedes tener ganas de querer devolvérsela a tu expareja de alguna manera, de hacerle daño. Pero has de pensar primero en tus hijos. Lo mejor para ellos es que tomes constancia de lo que está pasando y acudas al sistema legal.
Tienes derecho a ver a tus hijos y, usando las vías adecuadas, ese derecho se pondrá en práctica. El proceso será más rápido si existe un documento que regule el horario de visitas o la custodia de los hijos, como un convenio regulador o una sentencia judicial. En caso de no tenerlo, lo mejor es llevar el caso ante el juez para redactar uno cuanto antes.
Aunque sea duro, es importante mantener la calma en estas situaciones y contar con ayuda profesional. Lo mejor para los hijos es plantearle el caso al juez sin caer en realizar también acciones que vayan en contra de la sentencia, ya que estas podrán ser usadas en tu contra en el futuro. Te recomendamos mantener la calma, recoger pruebas y confiar en el sistema judicial.




