Cuando una familia con hijos pasa por una separación, se suele llevar a juicio para determinar distintas cuestiones importantes como la pensión de alimentos, el régimen de visitas o el régimen de custodia. Se acuerda cuál va a ser la responsabilidad de cada progenitor en estos aspectos, teniendo siempre presente y de manera prioritaria el interés superior del menor.
Estas decisiones se toman a modo de resolución judicial, la cual ambos progenitores han de cumplir. Sin embargo, no siempre la acaban cumpliendo. A veces, uno o ambos progenitores, ya sea porque lo consideran injusto o por hacer daño al otro, deciden incumplir la sentencia marcada por el juez.
En este artículo analizaremos por qué se incumplen las sentencias, las consecuencias de este incumplimiento y cómo actúan en estos casos las personas indicadas.
¿Qué es una sentencia judicial?
Una sentencia judicial es la resolución que realiza el juez ante un caso concreto. Tiene en cuenta las pruebas y, con argumentos fundamentados, toma una decisión que ambas partes han de cumplir. Las sentencias que nos vamos a fijar en este artículo son las de custodia de los hijos, las de régimen de visitas y las de pensión de alimentos.
En estos casos, primero, los progenitores intentan acordar las condiciones de la separación en un convenio regulador, el cual presentan ante el juez para su aprobación. En caso de que n lleguen a un acuerdo, es el juez el que acaba tomando la decisión sobre la custodia de los menores, la pensión de alimentos o el régimen de visitas en forma de una sentencia judicial.
Las características principales de una sentencia judicial son:
- Es vinculante. La sentencia se ha de cumplir obligatoriamente por ambas partes.
- Tiene fuerza legal. La sentencia se puede ejecutar a través de mecanismos legales.
- Es fundamentada. La sentencia debe incluir argumentos coherentes y de peso en los que se basa la decisión.
- Puede ser recurrida. Las partes pueden interponer recursos a la sentencia, como apelaciones o casaciones.
Tipos de incumplimiento de la sentencia judicial
Las sentencias judiciales se han de cumplir obligatoriamente. Cuando uno de los progenitores incumple la sentencia, hay distintas maneras de actuar para asegurarse de que la cumpla y varias consecuencias si sigue sin cumplirla. Aquí te las explicamos:
Incumplimiento de custodia o del régimen de visitas
Cuando uno de los progenitores no respeta los periodos de convivencia con el menor. Por ejemplo, no entrega al menor en el horario que se ha acordado, impide al otro progenitor visitar al menor u obstaculiza la comunicación entre el menor y el otro progenitor a través de llamadas o chats.
Incumplimiento de la pensión de alimentos
Este incumplimiento es uno de los más frecuentes y es bastante grave, ya que afecta directamente al bienestar del menor. Consiste en no cumplir con el pago mensual al progenitor custodio, de manera total o parcial, o pagar fuera de plazo.
Incumplimiento de otras obligaciones
Consiste en el incumplimiento de otras medidas extras recogidas en la resolución del juez, como la provisión de un seguro médico, de un seguro escolar, de los gastos de transporte para las visitas o de prohibiciones y restricciones específicas.
Consecuencias penales del incumplimiento de la sentencia judicial
Si uno de los progenitores incumple la resolución del juez como se explica en el apartado anterior, pude verse sometido a distintas consecuencias legales. El procedimiento usual suele ser interponer una demanda de ejecución en la que se explique detalladamente el incumplimiento. En este caso, el juez pedirá explicaciones al demandado y reiterará la obligatoriedad de la resolución. También puede imponer multas coercitivas si lo ve necesario. Si el incumplimiento ocurre repetidamente y se agotan todas las opciones por lo civil, puede haber consecuencias penales:
Por incumplir la custodia o el régimen de visitas
Incumplir el régimen de visitas puede derivar en u delito de desobediencia a la autoridad judicial. Esto solo ocurre cuando el incumplimiento es reiterado y voluntario. Este incumplimiento se pude considerar un delito de desobediencia grave, lo que puede conllevar de 3 meses a 1 año de prisión o una multa de 6 a 18 meses.
Por incumplir la pensión de alimentos
La pena por el impago de la pensión de alimentos es la estancia en prisión de 3 meses a 1 año o la multa de 6 a 24 meses. En caso de no pagar la multa, el progenitor puede ir a prisión dos días por cada cuota diaria no pagada. Además, la pena quedará registrada en los antecedentes penales del progenitor. Es posible que este haya incumplido la pensión por haber sufrido un cambio drástico en los ingresos mensuales. En este caso, tendría que haber solicitado una modificación de la pensión de alimentos.
¿Cómo denunciar un incumplimiento de una sentencia judicial?
Si te ves en la situación de que tu excónyuge incumple alguna de estas medidas y no sabes qué hacer, aquí te lo explicamos detalladamente.
Reúne información
Lo primero y más importante, reúne toda la información relacionada con el incumplimiento para poderla presentar ante el juez. La copia de la sentencia judicial, recibos de los pagos o registros de transferencias, mensajes o correos y testigos que puedan acreditar el incumplimiento. Estos elementos servirán como pruebas que aportarán solidez a tu denuncia.
Presenta una solicitud de ejecución de sentencia
Preséntala ante el mismo juzgado que ejecutó la sentencia que se está incumpliendo. En la solicitud debe aparecer las obligaciones concretas que no se están cumpliendo, cómo y desde cuándo se están incumpliendo y las pruebas que demuestran el incumplimiento. Esta solicitud busca que el juez obligue al otro progenitor a cumplir todas las obligaciones que aparecen en la resolución.
Solicita medidas concretas
En el escrito de la ejecución de sentencia o durante el proceso judicial puedes solicitar el pago inmediato de la pensión o de los gastos pendientes, el embargo de bienes o cuentas, la modificación temporal de la custodia o del régimen de visitas o incluso la imposición de multas coercitivas por cada incumplimiento.
Abre un procedimiento penal
Si el incumplimiento es reiterado, voluntario y no se remedia, tienes la opción de llevar el caso a un juzgado penal. Como hemos visto en el apartado anterior, hay distintas medidas penales que se le puede aplicar al incumplidor según la obligación que no ha cumplido, como multas o el ingreso en prisión.
Pide ayuda profesional
Esta es una situación compleja, por lo que es aconsejable que busques un abogado que te pueda aconsejar y explicar los procesos legales a los cuales puedes someter al otro progenitor, así como sus implicaciones y consecuencias.
¿Qué pasa cuando el menor está en riesgo inmediato?
A veces, los menores se encuentran en una situación de riesgo y es necesaria una respuesta rápida para ponerlos a salvo. Sin embargo, los procedimientos legales suelen ser lentos y esto es algo perjudicial para los menores que se encuentren en esta situación.
Es por eso por lo que existe un procedimiento urgente para evitar estas situaciones de riesgo y desprotección del menor. Este procedimiento está recogido en el artículo 158 del Código Civil.
Este artículo dicta que el juez podrá tomar medidas para asegurar que el menor tenga su alimentación y sus necesidades cubiertas en caso de que sus progenitores no las estén cubriendo. También podrá tomar las decisiones adecuadas para evitar a los menores malestar o daños, para evitar su sustracción por parte de un progenitor o de terceras personas o incluso prohibir que uno de los progenitores pueda acercarse o comunicarse con el menor.
Este procedimiento existe para alejar rápidamente al menor de una situación de riesgo inminente. Suelen aplicarse a situaciones extremas, como casos de agresión de un progenitor al menor o casos de negligencia del cuidado al menor, entre otros. Cuando se verifica la situación de riesgo inminente ante el juez, este tiene la potestad de tomar estas medidas, no para adelantar los resultados del juicio de separación, sino para alejar al menor de la situación de riesgo.
Conclusión
Las separaciones son procesos complejos y muy exigentes emocionalmente. Hacen que la familia entera pase por momentos difíciles y han de adaptarse a la nueva realidad. Este proceso puede ser especialmente duro para los hijos, por eso el juez tiene siempre en cuenta su bienestar.
Y es el juez el que emite una sentencia decidiendo aspectos importantes de la separación, como la custodia, el régimen de visitas o la pensión de alimentos. La resolución que emite el juez implica unas medidas que ambas partes han de cumplir obligatoriamente. Sin embargo, esto no siempre ocurre así. A veces una parte no paga la pensión de alimentos o no respeta el horario de visitas.
Es importante saber que estos incumplimientos de la sentencia judicial tienen consecuencias. Se pueden denunciar ante el juez, el cual puede poner una multa a la parte incumplidora o modificar el régimen de visitas o el de custodia. En ocasiones, estas medidas no son suficientes, ya que la parte incumplidora puede continuar con sus impagos u obstaculizando la entrega del menor. Es aquí cuando se puede optar por llevarlo por la vía penal.
Todos estos cursos de acción están para garantizar que se respeta la sentencia judicial. Pero ante todo esto siempre primará el interés superior del menor. Si alguna de estas acciones perjudica al menor, el juez tendrá que buscar una vía alternativa para resolver el conflicto. Además, si el menor, en algún momento, se encuentra en peligro inmediato, el juez tiene herramientas para implantar medidas inminentes para proteger al menor.




